Se implanta contigo · una a una

Cada cliente, único. Cada día, tuyo.

Terminas la sesión y ya está escrito lo que odias hacer. La nota, en tu voz. Tus clientes ordenados, sin perder a nadie ni olvidar un seguimiento. Y nada sale sin tu visto bueno.

Sin programarSin configurar IAsCon tu criterioTú das el visto bueno
Una sesión, de principio a fin09:42
Sesión de las 10:00 · terminada
La transcripción entera está capturada, turno a turno, con tus notas dentro marcadas como tuyas.
hace 2 min
¿Es la sesión de Lucía?
Holimata propone a quién pertenece. Tú lo confirmas con un clic — nunca se asigna sola a nadie.
hace 1 min
Guardada en la ficha de Lucía
Sesión 14, en su sitio y en orden. Cuando la busques dentro de tres meses, estará donde esperas.
ahora
Cómo lo hace

Seis cosas que ya no tienes que hacer.

Cada una resuelve un dolor concreto y ninguna te pide aprender nada nuevo. Tú atiendes como siempre; el back-office repetitivo que hay detrás lo hace Holimata.

Lo que se dijo, recogido

Por donde te venga bien: la extensión que lee los subtítulos de la videollamada, un audio que subes —también si la sesión fue presencial—, o el texto pegado tal cual. Las tres funcionan hoy y acaban en el mismo sitio.

La nota, ya escrita

Terminas y la nota interna de esa sesión está hecha, con tu criterio y en tu voz. La revisas, la corriges si hace falta, y ya está. Es lo mejor del producto y lo que más tiempo devuelve.

Cada cliente, en su ficha

Fichas con su estado y su próxima acción. Las sesiones quedan colgadas de la persona a la que pertenecen, numeradas y por fecha, y el histórico se construye solo.

La hoja de ruta de cada uno

En qué punto de tu servicio está cada cliente, con el resumen de lo que ha pasado en cada sesión. Sin perder a nadie por el camino ni olvidar un seguimiento.

Tu criterio, dentro

Tus plantillas, tus servicios, tus estados, tu manera de decir las cosas. Se configuran para ti, no se programan: el mismo motor se comporta como tu sistema.

Nada sale sin tu visto bueno

Ninguna sesión se archiva sola en una ficha y nada llega a tu cliente sin que tú lo apruebes. Lo primero lo impide la base de datos, no la pantalla.

Cómo empiezas

Tres pasos hasta que el back-office se hace solo.

Sin configurar inteligencias artificiales y sin pedirte que aprendas nada nuevo. Se implanta contigo, con tus fichas y tu manera de trabajar, y a partir de ahí funciona por debajo.

  1. Hablamos

    Nos escribes, hablamos un rato y vemos si Holimata te sirve. Si encaja, recibes una propuesta por escrito con lo que se implanta y cuánto cuesta. Sin tarjeta y sin compromiso.

    una conversación
  2. Traemos lo que ya tienes

    Nos cuentas a quién atiendes y cómo trabajas. Si acordamos traer tu cartera desde donde la tengas hoy —un Excel, otro programa, una libreta—, entra en la propuesta y tus fichas están el primer día.

    ≈ 10 minutos
  3. Se implanta contigo

    Se monta tu espacio con tus fichas, tus plantillas y tu criterio dentro, y se conectan tus entradas. Desde ahí, cada sesión que hagas acaba escrita y en su sitio.

    la implantación
Para quién

Profesionales 1:1 que viven de relaciones, no de procesos.

Hecho para quienes ya facturan pero siguen atados a tareas que ningún humano debería hacer a mano. Si vives de acompañar a personas una a una, Holimata se calla los procesos para que tú no te calles a tus clientes.

Psicólogas y terapeutas
La sesión entera recogida y su nota escrita, en su ficha, sin abrir un documento aparte.
Coaches y consultores
El hilo de cada cliente sesión a sesión: qué se dijo, en qué punto está, qué toca ahora.
Nutricionistas y entrenadores
El seguimiento de cada persona en un sitio, sin copiar y pegar entre cinco herramientas.
Y cualquier oficio 1:1
Academias, servicio técnico, consultoría. Si entregas algo personalizado una y otra vez y el back-office te come, encaja.
Por qué existe Holimata

=I2

Dos íes. Dos cabezas. Dos historias que se cruzaron en la misma frustración: querer dejar de cambiar tiempo por tareas que ningún humano debería seguir haciendo. Holimata salió de ahí — primero lo necesitábamos nosotros.

Soy doctor en física teórica y sigo investigando en genómica. Me dedico a la terapia porque me obsesiona el principio debajo del principio. Holimata salió de querer dejar de cambiar mi tiempo por tareas que ningún humano debería hacer ya.
Iván
Cofundador · Doctor en Física · Terapeuta
Soy ingeniera de telecomunicaciones. Me dolía el corazón no poder ir al parque con mi hija porque estaba emitiendo facturas e informes. Construimos Holimata para que esa parte — el cuidar, el acordarse, el seguir — no dependa de mi cabeza. Ni de la tuya.
Isabel
Cofundadora · Ingeniera · Experta en mentalidad
I2=Iván Marqués CampilloIsabel Aunión Ruiz
Cómo se contrata

No hay tres planes. Hay tu caso.

Holimata no se compra desde esta web con una tarjeta. Se implanta contigo: tus fichas, tus campos, tu manera de trabajar. Por eso el precio sale de una propuesta y no de una tabla — y por eso te lo damos por escrito antes de que firmes nada.

  1. 01

    Una conversación

    Nos cuentas a qué te dedicas y cómo llevas hoy el seguimiento de tus clientes. Salimos sabiendo si Holimata te sirve — y a veces la respuesta es que no.

  2. 02

    Una propuesta por escrito

    Qué se implanta, en qué plazo y cuánto cuesta. Sin cupos que contar ni letra pequeña sobre consumos: lo que vaya a variar con el uso viene dicho antes de firmar.

  3. 03

    Un contrato, y a trabajar

    Se firma, se implanta con tus datos y empiezas. Puedes llevarte todo lo tuyo cuando quieras: lo pides en quince días y lo entregamos en sesenta como máximo.

Lo que se suele preguntar

Preguntas frecuentes.

¿Necesito saber de tecnología para usarlo?

No. Holimata está hecho para profesionales que viven de sus clientes, no de la tecnología. Si sabes usar un calendario y un correo, sabes usar Holimata. Y no lo montas tú: la implantación la hacemos contigo.

¿Mis datos están seguros? ¿Y los de mis clientes?

Cifrado en tránsito y en reposo, y los datos de cada profesional aislados de los de las demás por la propia base de datos. Diseñado para operar bajo el RGPD: sobre el material de tus clientes tú eres la responsable y nosotros actuamos como encargado del tratamiento. Tu información y la de tus clientes no se vende ni se usa para entrenar modelos; solo se trata con proveedores necesarios bajo contrato (DPA). Cuáles son, dónde están y qué garantías se aplican está en la política de privacidad y, con detalle, en el anexo de tu contrato.

¿Cómo entra en Holimata lo que se dice en una sesión?

De tres maneras, y las tres funcionan hoy: la extensión de Chrome, que lee los subtítulos que genera la propia videollamada mientras hablas; un audio que subes al terminar, que es la vía cuando la sesión ha sido presencial; o el texto pegado tal cual, si ya lo tienes transcrito. Elige la que te encaje: las tres acaban en la misma ficha. La extensión no toca el micrófono ni la cámara — lee lo que la plataforma ya escribe en pantalla.

¿Y quién decide de quién es cada sesión?

Tú, siempre. Al terminar, Holimata propone a qué ficha pertenece y tú lo confirmas con un clic. Ninguna sesión se archiva sola, y no es una norma de la pantalla: lo impide la base de datos. El sistema anterior lo hacía solo y se equivocaba a menudo, en silencio.

¿Tengo que pagar la IA aparte?

No tienes que generar claves ni contratar nada con otras empresas. Si el servicio que contratas tiene costes que varían con el uso, aparecen dichos en tu propuesta antes de firmar, con su unidad de medida y sus límites.

¿Y si ya uso otro software o un CRM?

No te pedimos que cambies de herramientas. Traer tus fichas desde donde las tengas hoy —un Excel, otro programa, notas sueltas— y las integraciones que necesites se acuerdan en la propuesta y entran en el contrato: así sabes antes de firmar qué está incluido y qué no.

¿Cuánto tardo en notar que vale la pena?

La primera sesión capturada y colgada de su ficha suele bastar para ver qué hace. La diferencia en tu semana se nota cuando el histórico empieza a existir sin que lo mantengas: a partir de la tercera o la cuarta.

¿Funciona fuera de España?

Está en español y funciona desde cualquier país. Lo que sí cambia de un sitio a otro es la parte legal y fiscal, así que si trabajas fuera de España conviene decirlo en la primera conversación.

¿Y si decido que esto no es para mí?

Te llevas todo lo tuyo: lo pides dentro de los quince días siguientes al fin del contrato y te lo entregamos en sesenta como máximo, en un formato estándar. Después dejamos de tratar los datos por tu cuenta y los borramos o te los devolvemos. Lo que la ley obliga a conservar —las facturas, por ejemplo— queda bloqueado y a disposición solo de jueces y administraciones.

¿Quién está detrás?

Iván (terapeuta, físico teórico, doctorando en genómica) e Isa (ingeniera de telecomunicaciones, experta en patrones inconscientes). Construido primero para nuestras propias consultas. Si no nos sirve a nosotros, no sale.

¿Todavía no lo tienes claro?

Esta semana, deja de hacerlo todo a mano.

Escríbenos y te contamos qué haría falta en tu caso. Si ya sabes lo que necesitas, pide una propuesta y te contestamos con una concreta.

Lo que nos cuentes se usa solo para contestarte, como explica la política de privacidad.